Día 9 – Reemplazar un hábito por otro

“¿Y si leyese un capítulo del evangelio?”

Ejercicio espiritual sobre “El peregrino ruso”

Para el 30 de agosto

“No me acuerdo ya muy bien, pero creo que di alguna cosa al monje; tomé su Evangelio y lo eché en mi baúl entre mis otras cosas, olvidándolo completamente.

Algún tiempo después llegó el momento de beber. Tenía unas ganas terribles de hacerlo; abrí el baúl para coger algún dinero y entrar en la taberna.

El Evangelio se me presentó delante de los ojos y, acordándome de repente de todo lo que me había dicho el monje, lo abrí y comencé a leer el primer capítulo de San Mateo.

Lo leí hasta el fin sin entender cosa alguna; pero me acordé de lo que me había dicho el monje: “No importa que no entiendas nada; basta con que leas con atención”.

¡Está bien!, me dije; leamos un capítulo más. La lectura me pareció más clara. Veamos el tercero; apenas lo había comenzado, cuando se oyó una campana: era la retreta o llamada de la tarde.

Y ya no había tiempo de salir del cuartel, con lo que me quedé sin beber por aquel día.

Al día siguiente, por la mañana, estando para salir a comprar aguardiente, me dije: ¿Y si leyese un capítulo del Evangelio? Después veremos.

Lo leí y no me moví. Algo después tuve de nuevo ganas de beber, pero me puse a leer y me sentí aliviado. Me sentí fuerte igualmente, y a cada asalto de la tentación de beber la vencía leyendo mi capítulo del Evangelio.

Cuanto más tiempo pasaba, me iba mejor. Cuando hube acabado los cuatro Evangelios, mi pasión por el vino había desaparecido completamente; me era ya del todo indiferente.

Y hace ya veinte años que no he llevado a mis labios ninguna bebida fuerte. Todos se extrañaron de mi cambio…”

del segundo relato en “El peregrino ruso”

_________________________________________

Ejercicio básico y comentario

¿Existe en nuestra vida algún hábito que quisiéramos erradicar? O, al menos, alguna conducta de cierta recurrencia que quisiéramos dejar atrás?

Puede ser algo que se manifiesta en mi comportamiento exterior (lo que habitualmente se llama vicio) o en lo interior. Un ejemplo de esto último podría ser el deprimirme a cierta hora del día o cada vez que vuelvo del trabajo o cuando me quedo solo etc.

Detectar esta faceta del hombre viejo que queremos abandonar y encontrar el nuevo hábito que vamos a anteponer para reemplazar la tendencia, es el ejercicio que os proponemos para esta jornada.

Lo que sugiere el peregrino ruso resultará excelente, aunque quizás pueda leerse menor cantidad si tenemos poco tiempo. Puede ser comenzar a escribir un icono o rezar un rosario de la oración de Jesús o acudir a párrafos ya seleccionados de un autor espiritual que me motive especialmente.

Es importante esto de reemplazar. Da más resultado que la confrontación directa con el hábito que queremos desarraigar y estamos utilizando la misma fuerza pero en dirección elevada.

Tal cual le cuenta el capitan al peregrino, pasado el momento preciso del “ataque”, luego se facilita olvidar ese apremio que teníamos y continuar el día para bien.

Mientras tanto y al margen del ejercicio propuesto, tratemos cuanto menos de rezar unas pocas repeticiones de la oración de Jesús en diferentes momentos del día. Sacralicemos de este modo lo cotidiano.

Al levantarnos, al mediodía, cuando atardece y antes del descanso nocturno, pueden ser nuestros “momentos fuertes” para repetir la oración de Jesús, con mayor concentración.

Un saludo fraterno para tod@s, invocando a Jesucristo.

_________________________________________

Pulsa aquí para comentar

21 pensamientos en “Día 9 – Reemplazar un hábito por otro

  1. Que el Señor se apiade de mis actos. Ssuave el castigo y grande su miserordia. SEÑOR JESUS TEN PIEDAD DR MI.PECADOR. NO ME ABANDONES

  2. En mi caso , “la loca de la casa”, es mi mayor enemigo para la oración. Sobre todo cuando percibo, o me imagino algún problema existente o venidero. Desde que rezo “La oración de Jesús”, estoy comprobando que me ayuda mucho, a liberar mi mente y a controlar mis pensamientos, verdaderos enemigos de mi soledad y mi silencio. La soledad y el Silencio, entiendo son un caldo especial de cultivo, para encontrase verdaderamente con Jesús, y darte todo a El.
    Tambien me esta ayudando a “estar mas atento”, como yo digo, a que quiere el Señor de mi en cada momento, y eso se traslada a mi aptitud conmigo mismo, y con los demás.

    • Es una alegría hermano que así marchen las cosas! Que el Nombre de Jesús permanezca siempre en su mente y corazón.

  3. Pingback: Reemplazar un hábito por otro | Hesiquía blog

  4. Es muy fácil encontrar justificativos y buenas razones para nuestros propios vicios, especialmente aquellos que podemos mantener ocultos de los demás. Abrir el corazón a Dios nos deja expuestos en lo más profundo de nuestro ser, y nos invita a un cambio radical, no por obligación, sino por amor.
    ¡Jesús mío, ten misericordia de mí!

  5. Hola, muchas gracias, estoy en un proceso de dejar un vicio y me acorde de la frese ” Un vicio reeplaza a otro” , lo que no es lo mismo que buscar la virtud pero es un camino de búsqueda, es cierto que es mas facil que confrontar con directamente con lo que queremos cambiar.

  6. Estupenda idea, generalmente cuando el sol se va apagando siento tristeza, se me imaginan los hospitales con gente sola y con miedo a la noche que se acerca, por lo tanto en esos momentos voy a recurrir a la lectura del Evangelio.
    gracias.

  7. Hoy he pasado el día , muy desanimado , desde que escogí la conducta a mejorar , que es la pereza o la depresión , me ataco con gran intensidad , comencé a repetir la oración con mucha intensidad , termine un rato en la cama repitiendo la oración y me dormí un rato, desperté y seguí igual ,orando con intensidad .
    Tuve que salir al super mercado y hacer algunas compras que necesitaba , pero más que todo , era oxigenarme lo que necesitaba y romper mi estado tan bajoneado.
    Es que me acongojo mucho ,por que no se hasta que punto ,puedo mejorar y si lo mío ,no es pereza si no una enfermedad de depresión , que me han diagnosticado , .
    Para Dios ,no hay nada imposible

    • Hola Ricardo. Mira, desde el punto de vista de un sicólogo, lo que padeces será llamado depresión. Desde el punto de vista de un sacerdote o alguien dedicado a lo espiritual, se llamará acedia o similares. No faltará quién desde el punto de vista de sus propios valores consumistas tilde de vago o perezoso al que padece los mismo síntomas. Y podríamos seguir enumerando denominaciones según quién sea el que observa el fenómeno. Lo importante no es que lo denomines, es decir que te encasilles y te veas a ti mismo de este o de aquél modo, sino que cambie el estado.
      Aferrarte a la oración de Jesús con fuerza y tenacidad seguramente lo irá transformando. En tu caso y porque te conozco a raíz de correspondencia personal, creo que la mejor forma de cimentar la oración en ti es caminando. Mover el cuerpo facilita la dinamización del ánimo. Quizás en el futuro puedas, si quieres, hacer la oración sentado y en quietud, pero tampoco es lo importante. Camina mucho, tratando de concentrarte en la repetición de la oración sintiendo el amor que tienes por Jesús y relajando el cuerpo.

      Un saludo fraterno, invocando a Cristo.

    • Querido hermano Ricardo, invoco al Sseñor.

      Yo pase por lo mismo hace dos años, curiosamente cuando conocí la oración de Jesús y hesiquia, por lo tanto te comprendo y te entiendo, por eso te digo que todo pasa y que esos estados animicos se pasan, tu por de tu parte, pide a Dlos y sobre todo ten mucha PACIENCIA!te aseguro que se pasa, a mi me ayudó mucho la oración de Jesús, poco a poco, el señor te bendiga

  8. Sigo muy de cerca cada entrada del blog. Buscando la manera de entrar en el corazón, donde habita Jesús.
    Dirigirme a este lugar cuando lo invoco, cuando lo llamo, mejora mi atención en la oración y me quita la somnolencia si es el caso que esté con sopor. Luego me queda un regusto algo luminoso.
    Se me hace difícil concebir que el Reino esté dentro de mí, porque de sobra sé que ni remotamente soy digna de ello. Pero hago caso de JesuCristo y de los Santos Padres que nos dicen como orar.
    Mi amor por Él me lleva a buscar en el corazón el Amor, Su Amor.

  9. Cambiar de habitos, eso es lo que en muchas ocasiones deseariamos poder hacer, como por ejemplo el dejar de comer tanto pan sabiendo que el pan solo engorda, hoy no he comido nada de pan, cuando me entraron las ganas de comerlo a la hora de la comida y la cena, me puse a rezar con insistencia y fervor la oración de Jesús y esas ganas de comer pan se me quitaron.
    Gracias Mi buen Jesús por haber podido encontrar este sitio donde solo te dan buenos consejos y lo único que hacen es hablar de Dios, lo mismo que los ejercitantes que escriben sus comentarios.
    Manuel del Hermano Rafael

  10. La atención y vigilancia que la oración de Jesús a hecho crecer un poco en mí me ha hecho ver las innumerables esclavitudes, que eso son los vicios, esclavitudes, que tengo. Quiero confiar en que el Señor me dará la gracia para liberarme. Un saludo en el nombre de Jesús

  11. Las compulsiones o adicciones son fijaciones mentales, programas que funcionan cuando encuentran lo que los dispara. Cambiar un hábito por otro puede ser posible con perseverancia.
    En la presencia de Jesús, puesto nuestro “hombre viejo” ante Él, pero sobre todo ante nosotros mismos, reconocido, aceptado, integrado, va haciendo que se armonice y que vaya perdiendo su fuerza.
    Yo he experimentado que aquellas pequeñas o grandes cosas que quería quitar de mi, y a las que el rechazarlas, taparlas, o querer eliminarlas por la fuerza, desde la voluntad puramente exterior, las hacía más fuertes, contraatacaban, y no lograba por ese medio resultados más que transitorios.
    Los cambios van llegando desde el querer recorrer el camino de la oración, con determinación, y entregarme a la acción que interiormente Dios hace en mi. No es una entrega pasiva o resignada, sino confiada en su amor.
    Sigo adelante, observando en mí aquellas pequeñas o grandes compulsiones y ataduras que no me dejan ser libre, y repitiendo la plegaria todo el tiempo que puedo.
    Como el capitán de esta historia, que fue perseverante en la lectura de los Evangelios, seremos testigos del surgir de nuestro “hombre nuevo” desde el fondo de nuestro corazón.

  12. La oración de Jesús me hace humilde, “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí, que soy pecador”.”A Jesús por María”
    Le he puesto nombre a mi debilidad, mi orgullo,que en cierto modo, a veces no me daba cuenta que actuaba desde ahí. Este Retiro Espiritual me ha sanado mucho, me ha “abierto la mente,los ojos y el corazón” para discernir y me va despojando de ese pecado.
    Es un proceso,… debo continuar, perseverar, así voy destronando el yo o ego, y mi vida va siendo controlada por Jesucristo, llevada por el Espíritu Santo con una vida de oración eficaz.confiando en Dios, presentando a Cristo a otros y en obediencia al Magisterio de la Iglesia, que AMO y digo, “Que se haga tu voluntad Padre Misericordioso”,. Saludos fraternos en, Jesús Eucaristía, sea Él, el que construye nuestra Vida.

  13. Trate de resistir a ese habito que quiero erradicar pero me aleje de Dios y caí
    Siento como la paz de estos dias se va pero confió que sea una muestra de Dios para entregarme mas a El a su voluntad y ver que sin El nada soy y todo lo depende de El

Invoca a Jesucristo y deja tu comentario, puede servir a otros.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s