El emplazamiento correcto

Dios está en todas partes y en todo lugar, y nuestro corazón es el órgano en donde puede facilitarse el encontrarLe. Es bueno intentar buscar en todo Su huella.

Hay un pequeño párrafo que he leído últimamente donde dice:

“Que no hacía falta ni sutileza ni ciencia para ir a Dios, sino tan solo un corazón resuelto a no dedicarse más que a Él o para Él, y a no amar otra cosa que Él”

Esa actitud es clave para que la gracia pueda fluir en nosotros con libertad.

Otro parámetro que siempre se puede usar, es el de evaluar el grado de contento o alegría sana sin objeto.

Es decir, que si me descubro preocupado o ensimismado… advertir que dicha actitud deriva de una fe que no es total. Entonces recapacitar, hacer oración. Con esto se vuelve rápido al emplazamiento correcto.

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