Ermitaños en Mallorca

Una foto reciente de los ermitaños

En la isla de Mallorca habría que remontarse a los tiempos de Ramon Llull para hablar de eremitismo, ya que él fue uno de los primeros en la isla que se abandonó a la soledad para dedicarse a escribir y orar. Se retiró a la montaña de Cura y también a la zona de Valldemossa, en Miramar.

Después de Ramón Llull vinieron mas hombres y alguna mujer, como Catalina Tomàs, que se abandonaron en la soledad de la oración. Esto era el siglo XIII aproximadamente.Ya en el siglo XVII, en Alaró, en el Castillo de AlaróAlaró, dentro de una cueva, habitaba el ermitaño Julian, (se dice que era el único ermitaño de toda la isla) el cual admitió con él a un joven llamado Juan Mir.

Este joven, que contaba con la edad de unos 15 o 16 años era natural del pueblo de Alaró y subió a la montaña para ser ermitaño y dedicarse con toda su alma y su corazón al señor. El ermitaño Julian le enseñó al joven Juan todo lo que tenia que saber para vivir para el Señor.

Al cabo de poco tiempo al joven Juan se le dió el habito de ermitaño y pasó a llamarse ermitaño Juan Mir de la Concepción. Cuando Juan Mir contaba con unos 19 años, el ermitaño Julian falleció y Juan Mir se quedó solo en la montaña, triste y mas solo que nunca sin la ayuda de su maestro.

Al cabo de un tiempo, unos frailes procedentes de un monasterio de Francia que iban a Ibiza, se pararon a Mallorca para visitar a nuestro ermitaño Juan Mir. Juan Mir se quedó fascinado con el modo de profesar y de vivir que tenían estos monjes franceses y decidió adoptar algunas de sus leyes.

Juan Mir se sentía solo en la cueva así que decidió abandonar el paraje de Alaró y dirigirse donde habían vivido gran parte de sus antecesores ermitaños, en las montañas de Valldemossa, justo donde vivieron los discípulos de Ramon Llull, en una zona del bosque de Miramar conocida hoy como Ses Ermites Velles (las ermitas viejas), donde Juan Mir encontró alguna vieja construcción de estos antecesores.

Juan moró en estas ermitas hasta que el dueño de un terreno de la zona le cedió un trozo de tierra y bosque para construirse una nueva ermita. Juan construyó entonces una pequeña ermita, con una cisterna y una celda para descansar, la que fue llamada la ermita de la Santisima Trinitat.

Al cabo de poco tiempo de estar en Valldemossa llegó un joven del mismo pueblo que Juan Mir que también quería recibir los habitos de ermitaño. La comunidad fue creciendo con el paso del tiempo, y la ermita también creció a medida que crecía la congregación.

Cabe mencionar que Juan con ayuda de unos grandes amigos que había hecho en Valldemossa pueblo, que eran los cartujos, los cuales le ayudaban en su vida espiritual, y de donde procedía el sacerdote que les daba misa, escribió el libro titulado libro de la vid amonástica y eremitica.

Este libro eran las normas y leyes que tenia que seguir todo hombre que quisiera ser ermitaño. Con el paso del tiempo la comunidad no pudo caber en la ermita y fundaron varias mas, a veces 2 o 3 ermitaños juntos,  a veces solo uno. Juan Mir era el superior de todas las ermitas que se formaron con el tiempo.

Llegó el día en que este hombre de Dios pasaría a mejor vida junto a nuestro Señor, habiendo llevado unos 60 años de vida eremitica en Soledad y austeridad. Dejo dicho Juan Mir de la Concepción, que su sucesor como superior de la comunidad seria el segundo ermitaño que llegó a la ermita después de el.

La congregación de los ermitaños de San Pablo y San Antonio fue creciendo con los años y fueron muchas las ermitas que tuvieron ocupadas. En el año 1805 se les cedió un terreno al lado del pueblo de Artà, situado al noroeste de la isla, en donde se construyó la que fue una de las ermitas mas grandes y bellas de la isla (hace unos meses los ermitaños que aun vivían en esta ermita tuvieron que desalojarla porque el dueño reclamó el terreno).

Pasaron a vivir una comunidad de 8 o 9 ermitaños en ella, y fue en este momento cuando se decidió poner un superior para cada ermita y no uno solo para todas. Cuando en 1835 se llevó a cabo la desamortización, las autoridades, viendo que estos vivían en la mas absoluta pobreza, no les quitaron sus eremitorios ni les hicieron abandonarlos, pero si les hicieron quitarse el habito y que se vistieran de paisano, y también, que se afeitasen las barbas y la cabeza.

Con el paso del tiempo hubo una continuidad en la congregación hasta la década de los 70 aproximadamente, cuando dejó de haber vocaciones. Esta es la razón por la cual los ermitaños que quedan tienen 80 años aproximadamente. La congregación esta extinguiéndose poco a poco porque no hay vocaciones, pero la vida que estos santos hombres han llevado en la soledad, es la prueba de que la isla de Mallorca es una isla con una gran historia eremitica.

“Vosotros sed sobrios; no hagáis inútil el fruto de vuestra ascesis; conservad el fervor, como si comenzarais hoy. Vivid unidos a Cristo, confiad siempre en Él, irradiad su espíritu”. Y así siguen haciendo los ermitaños de la Congregación de San Pablo y San Antonio de Mallorca.

Quiero que estas palabras sirvan de homenaje a estos hombres Santos, que viven durante tantos años en la soledad y la austeridad, para que el Señor les guarde en su gloria el día en que se desprendan de su cuerpo mortal y que les de la paz que necesitan paravivir en este mundo.

Finalmente ruego al lector que si algo ha encontrado que no es de su agrado por error de escritura o equivocación cualquiera, le pido perdón. Si algo ha encontrado de su gusto, loagradezca al Señor, que se ha servido de este siervo para escribirlo, y que el Señor sea por todos glorificado.

Hno. Juan de San Honorato

pixopiu@gmail.com


ermita Santisima Trinitat Valldemossa

ERMITA BETLEM

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