Día 13 – Certeza de Su cercanía

..La certidumbre de la proximidad de Dios…

Ejercicio espiritual sobre “El peregrino ruso”

Para el 3 de septiembre

“En medio de estas bienhechoras consolaciones, iba echando de ver que los efectos de la oración aparecían bajo tres formas: en el espíritu, en los sentidos y en la inteligencia.

En el espíritu, por ejemplo, la dulzura del amor de Dios, la tranquilidad interior, el arrobamiento del espíritu, la pureza de los pensamientos, el esplendor de la idea de Dios; en los sentidos, el agradable calor del corazón, la plenitud de dulzura en los miembros, el estremecimiento de gozo del corazón, la ligereza y vigor de la vida, la insensibilidad ante las enfermedades y el dolor; en la inteligencia, la iluminación de la razón, la comprensión de las Santas Escrituras, el conocimiento del lenguaje de la creación, el desapego de vanos cuidados, la conciencia de la suavidad de la vida interior, la certidumbre de la proximidad de Dios y de su amor por nosotros.

Después de cinco meses de soledad en estos trabajos y en esta felicidad, me iba habituando tan bien a la oración del corazón que la practicaba ininterrumpidamente, y al fin noté que ella se hacía de por sí sola, sin actividad alguna de mi parte; brotaba en mi espíritu y en mi corazón no sólo en estado de vigilia, sino también durante el sueño, y no se interrumpía ni un solo instante.”

del 2° relato en “El Peregrino Ruso”

_________________________________________

Ejercicio básico y comentario

Estimad@s en Cristo Jesús.

Vamos a tratar de reforzar nuestra práctica de la oración, insistiendo con aquello de iniciar cada actividad y de terminar cada actividad repitiendo una o dos veces nuestra frase elegida de la oración de Jesús.

Quizás, esto permita continuar repitiendo la oración un tiempo más, vocal o mentalmente, mientras se desenvuelve el día. Como si con estas invocaciones tratáramos de “agarrar el ritmo” para luego continuarlo.

Si fuera posible, tratemos de darles profundidad a estas breves invocaciones, deteniendo un instante nuestro movimiento, respirando hondo, aflojando un poco el cuerpo…

¿Que buscamos sobre todo? Realizar esas actividades en presencia de Dios. Permanecer perceptivos a lo sagrado que está también presente allí en medio de la aparente rutina y descubrir como podemos estar serenos y silentes en medio del tumulto y el ruido.

Un saludo fraterno para tod@s invocando a Jesucristo.

_________________________________________

Pulsa aquí para comentar

Links:

Siete en familia

El camino de Santiago