Grupos de la oración de Jesús

de intercambios por mail:

¿Cómo se puede organizar un grupo del Santo Nombre? Yo tengo interés en ello, pero no se por donde empezar y como sería el procedimiento para hacerlo correctamente.

Es algo sencillo. Lo primero ser tres interesados en esto. Uno cuenta con uno mismo y al menos dos amigos/as que también quieran crecer y desarrollar esta forma de oración. El esquema básico sería el de reunirse una vez a la semana, para hacer el oficio de la oración de Jesús y, en todo caso, leer algún texto breve acerca de esta vía espiritual.

Mejor, si das aviso al párroco, le cuentas tu interés y llegado el caso le das algún libro o le imprimes algún texto sobre la oración de Jesús, puede que alguno no la conozca y no sepa de que se trata. Si el sacerdote no ve inconveniente, puede facilitarte algún salón o el mismo templo parroquial en algún horario específico de la semana para que se reúnan e incluso dar aviso a los fieles de esta iniciativa.

El principal objetivo de este tipo de grupos, sería el de alentarse y sostenerse mutuamente en el aprendizaje e incorporación de esta forma de oración. Se puede dar allí un intercambio entre los miembros, acerca de como les ha ido en la semana con la oración; plantearse dificultades y facilidades… y de esta diversidad de aportes surgirá la riqueza que ayude a todos.

¿Pero que sería lo imprescindible que deberíamos hacer en ese grupo hipotético para ser considerado como tal?

Bueno, creo que lo básico es que hubiera un momento en el que los participantes realizaran comunitariamente la oración de Jesús. Puede ser el oficio breve o el largo, dependiendo del parecer de los partícipes. Mejor todavía si también hay un momento de lectura instructiva sobre la práctica de la oración y algún momento de intercambio entre los miembros. Eso sería todo. Puede parecer poco y sin embargo es mucho.

El oficio consiste en hacer repeticiones comunitarias de la oración de Jesús intercalando la lectura breve de algún versículo de la sagrada escritura, mejor si sobre la temática de la oración o del santo Nombre. Un miembro dice la frase de la oración y los otros responden con la misma frase. Esto facilita la incorporación personal de la oración, uno la dice y a la vez la escucha. Debe hacerse tranquilamente, sin apresuramientos.

La lectura igual, una lectura piadosa del texto de que se trate, con atención y apertura del corazón al mismo.

Y, si es importante, que el momento de intercambio no sea demasiado extenso y que tenga alguien que modere, acotando estos tiempos. Lo que digan los partícipes, debe referirse a sus progresos o dificultades para incorporar la oración de Jesús en sus vidas y no explayarse sobre otras temáticas, que distraerían a los demás.

Esto último es decisivo: No caer en una especie de terapia de grupo sobre temáticas personales, sino que los intercambios estén referidos al tema de la oración de Jesús. En esto es importante el papel de quién originó el grupo, de mantener la línea original no permitiendo desvíos de temática.

Si se originan amistades de mayor intercambio y demás, estará muy bien, pero fuera del ámbito del grupo de la oración de Jesús, que fue creado para ese fin específico.

Estar bien insertados en la vida de la iglesia a través de la parroquia es fundamental, para que la savia viva que aporta la oración de Jesús llegue también a todos y a la inversa, que la dinámica del lugar en que se asienta el grupo lo alimente.

Texto propio del blog

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