Afanes

«Cuando de veras intentamos realizar las tareas cotidianas -cualesquiera sean- poniendo atención suma y centrados en el sentimiento de reverencia, nos encontramos con las ansias interiores que nos apresuran de continuo.

Estos afanes, quitando valor a lo que hacemos en el momento, nos impiden la percepción de lo sagrado, urgiéndonos a pasar por alto la sutileza del instante.

No hay acciones triviales para el que trabaja en la “agricultura espiritual”. En cualquier terrón se encuentra la perla escondida, cualidad eterna del corazón que vive en Dios».

Texto propio del blog

Extraído de elsantonombre.wordpress.com publicado originalmente el 12/12/11