Contigo en cada instante

Estimado Hermano, un saludo fraterno invocando el Santo Nombre de Jesús. Te respondo debajo de cada párrafo.

Hace algunos años me sentí insatisfecho, un aburrimiento, un vacío que no podía explicar e inicié una búsqueda. Me tropecé con los apotegmas de los padres del desierto y otro material sobre la vida monástica. Pero desde ese momento quedé confundido y hasta ahora he tenido un conflicto interno, entre seguir mi inquietud por la vida religiosa o continuar mi vida en el mundo (como laico). Cada vez que voy a tomar una decisión no encuentro paz ni seguridad debido a este conflicto interno.


Esa insatisfacción que bien describes, ese aburrimiento, vacío etc. es el llamado de la gracia hacia la interiorización. Los materiales con los que «tropezaste», fueron señales indicativas de caminos posibles a esa profundización de la vida espiritual. El conflicto que siguió, muestra (revela) una oposición de fuerzas en tu alma.

Uno puede unirse a Dios tanto en la vida de consagración religiosa como en la vida como laico. El punto es vivir unido a Dios, en Su presencia en cada instante de la vida.
Allí desaparecemos por así decir (como ego) y nos tornamos intrumentos de Él. Entonces lo primero es buscar esta unión íntima y total con aquél que sostiene todo, si esto se hace, todo lo demás se aclara por si solo. Entonces, por ahora, no busques ni tomar un camino ni otro por fuera (exteriormente) sino establecerte en la sagrada presencia.

Por otro lado cuando empezó mi inquietud por la vida religiosa, surgió un fervor en mí que poco después se apagó porque siempre llevé una vida mundana y me sentí aplastado por todos esos deseos desordenados que hay en mí. Ahora quiero retomar mi búsqueda de Dios, cómo empiezo de nuevo?


Entiende que cuando persigues un deseo mundano, también buscas a Dios, (es decir la paz, la felicidad y la dicha sin sombra) solo que, equivocadamente, el cuerpo y la mente creen hallar la dicha en un objeto material o en una persona o en una actividad o situación determinadas. Como habrás comprobado, esos disfrutes son fugaces y aportan un placer muy breve, luego dejan ansias de repetición que nos encadenan (necesitamos dinero para repetir la situación por ejemplo o una droga o la presencia de otra persona etc.)

El fervor es la señal de la alegría del alma por sentirse en camino al hogar verdadero. La devoción se apaga cuando te crees un cuerpo o una mente y no te das cuenta que eres un espíritu, hijo de Dios realmente y chispa hecha del mismo fuego divino. Es decir, cuando te crees un ser hecho de materia, todo fervor se apaga y todo, todo se hace difícil, más allá de éxitos parciales en la vida. Cuando vives desde el espíritu que eres todo se encamina por sí solo.

Entonces cómo puedo asumir esto?

No tomes decisiones externas por ahora. Encaminate a vivir en la presencia de Dios en cada instante (para lo cual te aportaré mi experiencia en la medida que lo desees) y comienza a leer «La práctica de la presencia de Dios» del hermano Lorenzo. Luego que lo leas me dices que te ha suscitado, dudas etc. y sobre todo si ha sido de tu agrado. Como iniciación es muy adecuado. Si por cuestiones de estilo o afinidad no te sintieras a gusto te recomendaré otros libros muy útiles al mismo propósito.


¿Cómo empiezo de nuevo?:

Nunca se empieza de nuevo. Has de empezar desde donde estás y en el estado en que estás. Estás buscando a Dios en todo momento, a veces lo buscamos por caminos equivocados (el desenfreno, placeres fugaces) y sin darnos cuenta que en realidad es lo único que queremos (Felicidad plena e inmortal).

Elige una frase de tu agrado, una oración o jaculatoria, que te sea entrañable o muy querida y empieza a acostumbrar la mente a ella. (Haz un audio con tu propia voz y escucha con auriculares todo el tiempo que puedas, luego te quitas el dispositivo y la repites con la mente mientras haces otras cosas;  en momentos de angustia repítela con los labios incluso, etc.

Pero tiene que ser una frase que te conmueva, que represente tu corazón hoy y sientas que te acerca a Dios. Luego me cuentas. Te sugiero que participes en el retiro del peregrino ruso (virtual) ya que puede ayudarte a empujar tus ansias de Dios hacia lo más profundo.

Estimado hermano, te mando un saludo fraterno, invocando sin cesar el Santo Nombre de Jesús.

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