Cultivando la Metanoia*

Preparando el retiro

¿Es posible una verdadera transformación de la persona? Me refiero no un cambio parcial o de mampostería sino a una verdadera conversión de vida. Es algo tan escaso, tan difícil de encontrar.

Sin duda es posible. La gracia o la acción del Espíritu Santo junto a un adecuado esfuerzo llevan a la conversión profunda. Esto es a un absoluto cambio en el sistema de creencias que tenía la persona y por ende a una transformación íntegra de la conducta.

No olvidemos que lo que uno cree en verdad no es lo que declama o lo que incluso le parece que cree, sino que la conducta en cada momento y nuestras creencias profundas son lo mismo**.

Pero yendo a tu pregunta estrictamente… para una conversión real, es decir para que suceda la Metanoia, hay un solo requisito esencial e ineludible: Un deseo total, una necesidad de cambio y de unirse a Dios completa de la persona. Este deseo es el fuego necesario para que se consuman todos los obstáculos que impiden la acción de la gracia.

Mientras mis anhelos oscilen entre diversas metas, los cambios también serán variables y por lo tanto superficiales. Es preciso haberse convencido de que solo encontrar a Dios en el corazón es lo imprescindible para obtener la felicidad que buscamos.

Cuando se dice “Nada en el mundo puede saciar el corazón del hombre” o citas similares, se quiere decir que la carencia verdadera del ser humano resulta de la separación de nuestro Padre eterno. El creernos ajenos a Su presencia constante, el sentirnos capaces de hacer por nosotros mismos, sin la mediación de Su voluntad, nos lleva a buscar en los objetos o situaciones la plenitud que nos falta.

No hay nada que nos dé la plenitud, porque la felicidad que buscamos no es de este mundo, es decir, no es del cuerpo sino del espíritu. Este mundo es material, es del cuerpo y a través de él lo percibimos. Nosotros somos Hijos de Dios, nuestra esencia es espiritual. No puede saciarse al espíritu que somos consumiendo materia.

Busca el reino de Dios que lo demás vendrá por añadidura (San Lucas 12:22-31) lo resume todo. Pero nosotros dedicamos la vida a la añadidura y después nos quejamos de no encontrar a Dios dentro.

Sería bueno hacer un intercambio acerca de esa cuestión con los lectores y amigos del blog, ya que en el fuero íntimo, al escucharse estos planteos suele producirse el siguiente pensamiento: “Pues sí, vale; pero si yo no trabajo del día hasta la noche y sino me ocupo de estos y aquellos asuntos, la vida entera de mi familia se desmoronaría…” o similares.

Esto no es así. Precisamente esa creencia de fondo es la que impide la transformación profunda. Cuando la atención integral de la persona se vuelve a Dios o al menos hacia una búsqueda verdadera, todo se encamina como debe y esto beneficia incluso la marcha de las cosas materiales, trabajos, familia y demás.

Hermano… ¿Qué entiende por búsqueda verdadera y por volverse a Dios? ¿Qué es buscar el reino de Dios? De modo práctico le pregunto.

Metanoia: Cambio profundo en el entendimiento o comprensión, con implicancias conductuales. Arrepentirse conscientemente. Giro de 180 ° en la visión de sí mismo, del mundo y de Dios. Diversos sitios en la web enfatizan en uno u otro significado, leer varias versiones puede dar una idea acabada del significado del término.

Continúa en el próximo post.

@ Texto original del blog

Estimadas hermanas y hermanos: Pueden formular preguntas a través de los comentarios o al correo del blog si preferís anonimato, que serán respondidas en los sucesivos posteos, preferentemente sobre este tema que se está tratando. Os saludamos a todos invocando el Santo Nombre de Jesús.